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Estilo de vida cristiana

Mujeres Virtuosas

“MUJER VIRTUOSA, ¿Quién LA HALLARA?…
Proverbios 31:10
El calificativo de virtuoso (a) se refiere a la disposición constante que nos incita o nos motiva a obrar bien y evitar el mal. En este caso podemos decir que una mujer virtuosa es aquella que tiene esta cualidad y que la ejerce por una serie de hechos que precisamente la catalogan para poseer esta característica.
En el principio Dios creo al hombre a imagen y semejanza suya y “dijo Jehová Dios. No es bueno que el hombre este solo, le hare ayuda idónea para el” (Genesis 2:18) Debido a ello… “Dios hizo caer sueño profundo a Adán, y mientras dormía, tomo una de sus costillas. y de la costilla, hizo a la mujer y la trajo al hombre” (Genesis 18:21-22)
En las sagradas escrituras encontramos innumerables historias y ejemplos de grandes hombres que se consagraron al servicio de Dios (Abraham, Isaac, Jacob, Daniel, etc.) Pero: ¿Qué hay de aquellas grandes mujeres que también acataron a su mandato o hicieron cosas en beneficio de su obra?
He aquí unos claros ejemplos:

 EVA: Fue la primera mujer sobre la tierra. Dios la constituyo como ayuda idónea para Adan.
 SARA: “Po la fe también la misma Sara siendo estéril, recibió fuerza para concebir y dio a luz a un fuera del tempo de edad, porque creyó que fiel quien lo había prometido” (Hebreos 11:11)
 REBECA: Por señal de Dios fue considerada ayuda idónea para Isaac, cuando Abraham mando a su criado para buscar esposa para su hijo.
 DEBORA: Fue profetiza, gobernó a Israel, acostumbraba sentarse bajo una palmera y los hijos de Israel subían con ella a juicio. Aconsejo a Barac, para poder derrotar a Sisara quien había oprimido con crueldad a los hijos de Israel.
 JAEL: Fue mujer de Heber ceneo, el rey Sisara huyo al pie de su tienda, ella lo invito a pasar, lo cubrió con una manta, él le pidió agua y a cambio le dio leche este estando cansado se durmió, y ella valientemente lo mato al tomar una estaca y encajarla en sus sienes (Jueces 4.17-22)
 RUTH: Fue nuera de Noemi, y a pesar de quedar viuda, no se aparto de sus suegra por el gran amor que le tenía, se casó después con Booz y fue la bisabuela de David”
 ANA: Fue la madre de Samuel desde muy pequeño lo consagro al servicio a Dios, como promesa de haberlo concebido, debido a que era estéril.
 ELIZABETH: Era justa delante de Dios y andaba irreprensible en todos los mandamientos y ordenanzas del señor (Lucas 1:6). Por su fe siendo estéril pudo concebir y dio a luz a Juan el Bautista.
 FEBE: Fue diaconisa de la iglesia de Cencrea, ayudo mucho a la Iglesia y aun al apóstol Pablo (Rom. 16:1-2)
 EUNICE Y LOIDA: Mujeres de grande fe, madre y abuela de Timoteo respectivamente, Eunice era judía creyente y a pesar de que el padre de Timoteo era griego, lo instruyo en el camino del Señor.
Estos son tan solo algunos ejemplos de mujeres virtuosas, pero podríamos seguir enumerando un sinfín de casos más, creo que con estos son basta para darnos cuenta, de que realmente la mujer también ha jugado un papel determinante en las sagradas escrituras, algunas acompañando a aquellos grandes hombres llamados por Dios para hacer grandes proezas.
Es aquí donde nosotras debemos de tomar nuestro papel y ver que lo que realmente nos conviene. Si queremos ser mujeres virtuosas es necesario que acatemos a lo que Dios nos ha dejado en su palabra y tomar en cuentas esos ejemplos en nuestra vida diaria, para obtener también grandes beneficios.
Que grato seria que pudiéramos adjudicarnos lo que dicen algunos pasajes de la Biblia relativos a la mujer como Proverbios 31:10-31 donde vemos como el rey Salomón elogia a la mujer, pero no cualquier mujer, sino que habla exclusivamente de una mujer con el calificativo de “virtuosa” Tomemos en cuenta el verso 30:
“Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: La mujer que teme a Jehová, esa será alabada”.

Enséñame Señor

Estas palabras fueron dichas por muchos personajes a lo largo de la historia bíblica “enséñanos, señor”. El rey David decía: “enséñame, señor, a hacer tu voluntad, enséñame porque tú eres mi Dios” (salmo 143:10, “Enséñame… el camino y lo guardaré… dame entendimiento y guardaré tu ley” (Salmo 119:33-34). Y bien, el Señor nos ha enseñado a buscar el conocimiento de su palabra, a buscar las cosas buenas, nos da albedrio, esto es, que nos permite decir que deseamos hacer, pero nos sugiere que escojamos lo mejor. El Señor ha puesto delante de ti bendición y maldición, y si te convirtieres con todo tu corazón a Dios y obedecieres tú y tus hijos con todo lo que el Señor nos manda, él tendrá misericordia y limpiará tu corazón para que vivas; y si oyeres su voz, el Señor hará abundar la obra de tus manos, y el fruto de tu vientre, y el fruto de la tierra para bien cuando oyeres la voz de Dios para guardar los mandamientos, como nos lo dice Moisés en Deuteronomio 30:2-8 , porque muy cerca de ti está la palabra, hoy tienes la oportunidad de tenerla en tus manos, en tu mente y en tu corazón para cumplirla.
Deuteronomio 30:15 nos dice: “… yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal”, la bendición y la maldición, pero el Señor nos recomienda “escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente, que ames a Jehová tu Dios, que oigas su voz, que te allegues a Él, porque Él es tu vida” (Deuteronomio 30:19-20).
En el salmo 32:8 el Señor nos dice “te haré entender y te enseñaré el camino por el que debes andar”, entonces, no debemos preocuparnos cuando no entendemos algo, solamente dejemos que el Señor nos guíe y depositemos toda nuestra confianza en Él, para que crezca nuestra fe.
También hay algo muy importante que el Señor nos recomienda: “clama a mi y te responderé y te ensenaré cosas grandes y dificultosas que tu no sabes” (Jeremías 33:3), nos damos cuenta de que la oración es muy necesaria para poder comprender la palabra de Dios.
Recordemos las palabras dichas a Josué “esfuérzate y se valiente, no temas ni desmayes”, entonces, también nosotros debemos esforzarnos por estudiar, analizar, y retener la enseñanza; para que no seamos hombres faltos de entendimiento debemos ser constantes en el estudio y en la oración, que nos ayudarán a hacer obras dignas ante nuestro Dios. Sabemos que en nuestra vida habrá adversidad, pero no debemos temer, ya que el Señor será con nosotros y así no desmayemos ante las pruebas o tropiezos.
A Josué se le dijo: solamente esfuérzate, y cuida de poner la ley por obra, no te apartes de ella para que seas prosperado en todo lo que emprendieres, que la ley no se aparte de tu boca, antes medita en ella de día y de noche, para que la guardes y hagas conforme a lo que está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien. (Extractos de textos de Josué 1: 7-8)
También el señor nos enseña en Lucas 10: 38-42 la historia de dos mujeres, cuando entró a una aldea con una mujer llamada Marta, la cual lo recibió en su casa y esta tenía una hermana llamada María, quien se sentó a los pies del Maestro y escuchaba atentamente su palabra, mientras Martha, se ocupaba en sus quehaceres y en muchas otras cosas. Después de ver esto, Marta reclama al maestro y le dice “¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude”, respondiendo el Maestro le dice “Marta, Marta, cuidadosa estas, y con muchas cosas estás turbada: empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada”. Si reflexionamos un poco en esta lectura nos damos cuenta de que María escogió servir a Dios.
El Señor nos pide entonces que cuidemos el tesoro que ha entregado en nuestras manos, y es por eso cuando clamemos a Él, digamos así:
“ENSEÑAME A HACER TU VOLUNTAD PORQUE TU ERES MI DIOS”
Salmo 143: 10

¿Dios escuchara la oración de la mujer?

Muchas veces cuando tenemos un conflicto y oramos a Dios, esperamos una respuesta inmediata, pero muchas ocasiones la respuesta tarda y llegamos a pensar que Dios ya no nos escucha.

Si nosotras leemos el sufrimiento de Ana, el deseo de tener un hijo, por que Jehová le había cerrado la matriz, era tan grande su tristeza, que no comía, su marido Elcana le dijo: Ana, ¿Por qué lloras? ¿Por qué no comes? Y ¿Por qué esta afligido tu corazón?, ¿no te soy mejor que diez hijos?

Y se levantó Ana después de que hubo comido y bebido en silo; y mientras el sacerdote Eli estaba sentado en una silla, junto al pilar del templo de Jehová, ella con amargura de su alma oro a Jehová; y lloro abundantemente 1ª Samuel 1:9-11

Si nosotras como hijas de Dios oramos abundantemente con todo nuestro corazón, como oró Ana, no dudando si no esperando la dádiva divina de Dios seguramente obtendremos la respuesta de nuestro Padre celestial.

De igual forma cuando Esther intercede delante del rey por el pueblo Judío, porque estaba siendo exterminado por causa del odio del malvado Aman.

Y Mardoqueo le pidió a la reina Esther que intercediera ante el rey Asuero para que cesara, Mardoqueo le declaro todo lo que había acontecido, le dio

noticia de la plata que Aman había dicho que pesaría para los tesoros del rey a cambio de la destrucción de los Judíos, Esther 4:7, Mardoqueo envió la copia del decreto de exterminio que había sido dado en Susan; a fin de que lo mostrase a Esther para su conocimiento y le encargara que fuese ante el rey a suplicarle y a interceder delante de el por su pueblo, vino  Hatac y contó las palabras de Mardoqueo, entonces Esther dijo a Hatac que le dijera a Mardoqueo.

Todos los siervos del Rey y pueblos de las provincias del Rey saben que cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al Rey sin ser llamado, una sola ley hay respecto a el: a de morir, salvo a aquel a quien el rey extienda el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no e sido llamada para ver al rey en estos treinta días.

Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Esther más Mardoqueo insistió a Esther diciendo no te imagines que por estar en la casa del rey te vas a librar, tu solo mas que cualquier otro judío,  Esther mando a Mardoqueo que avisara a los judíos que ayunaron y oraran, todos que no comieran ni bebieran y  ella dijo, y yo también con mis doncellas ayunare igualmente y entonces entrare a ver al rey aunque no sea conforme a la ley; y si perezco que perezca.

Y  así hizo Mardoqueo conforme todo lo que mando Esther, Esther 4:7,9,15 y 16, aconteció al tercer día que se vistió Esther de vestido y entro en el interior de la casa del rey enfrente del aposento del rey, y estaba sentado el rey en su trono en el aposento real en frente de la puerta del aposento. Y cuando vio a la Reyna Esther que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos ; y el rey extendió a Esther el cetro de oro que tenia en la mano, entonces vino Esther y toco la punta del cetro.

Aquí vemos la historia de dos mujeres en diferentes épocas que rogaban con ayuno y oración a nuestro Dios y fueron escuchadas, ya que para Dios no hay varón o hembra, ya que para el somos iguales, por que somos sus hijos e hijas creadas por la misma mano de Dios

 

Enséñame Señor

Estas palabras fueron dichas por muchos personajes a lo largo de la historia bíblica “enséñanos, señor”. El rey David decía: “enséñame, señor, a hacer tu voluntad, enséñame porque tú eres mi Dios” (salmo 143:10, “Enséñame… el camino y lo guardaré… dame entendimiento y guardaré tu ley” (Salmo 119:33-34). Y bien, el Señor nos ha enseñado a buscar el conocimiento de su palabra, a buscar las cosas buenas, nos da albedrio, esto es, que nos permite decir que deseamos hacer, pero nos sugiere que escojamos lo mejor. El Señor ha puesto delante de ti bendición y maldición, y si te convirtieres con todo tu corazón a Dios y obedecieres tú y tus hijos con todo lo que el Señor nos manda, él tendrá misericordia y limpiará tu corazón para que vivas; y si oyeres su voz, el Señor hará abundar la obra de tus manos, y el fruto de tu vientre, y el fruto de la tierra para bien cuando oyeres la voz de Dios para guardar los mandamientos, como nos lo dice Moisés en Deuteronomio 30:2-8 , porque muy cerca de ti está la palabra, hoy tienes la oportunidad de tenerla en tus manos, en tu mente y en tu corazón para cumplirla.

Deuteronomio 30:15 nos dice: “… yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal”, la bendición y la maldición, pero el Señor nos recomienda “escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente, que ames a Jehová tu Dios, que oigas su voz, que te allegues a Él, porque Él es tu vida” (Deuteronomio 30:19-20).

En el salmo 32:8 el Señor nos dice “te haré entender y te enseñaré el camino por el que debes andar”, entonces, no debemos preocuparnos cuando no entendemos algo, solamente dejemos que el Señor nos guíe y depositemos toda nuestra confianza en Él, para que crezca nuestra fe.

También hay algo muy importante que el Señor nos recomienda: “clama a mi y te responderé y te ensenaré cosas grandes y dificultosas que tu no sabes” (Jeremías 33:3), nos damos cuenta de que la oración es muy necesaria para poder comprender la palabra de Dios.

Recordemos las palabras dichas a Josué “esfuérzate y se valiente, no temas ni desmayes”, entonces, también nosotros debemos esforzarnos por estudiar, analizar, y retener la enseñanza; para que no seamos hombres faltos de entendimiento debemos ser constantes en el estudio y en la oración, que nos ayudarán a hacer obras dignas ante nuestro Dios. Sabemos que en nuestra vida habrá adversidad, pero no debemos temer, ya que el Señor será con nosotros y así no desmayemos ante las pruebas o tropiezos.

A Josué se le dijo: solamente esfuérzate, y cuida de poner la ley por obra, no te apartes de ella para que seas prosperado en todo lo que emprendieres, que la ley no se aparte de tu boca, antes medita en ella de día y de noche, para que la guardes y hagas conforme a lo que está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien. (Extractos de textos de Josué 1: 7-8)

También el señor nos enseña en Lucas 10: 38-42 la historia de dos mujeres, cuando entró a una aldea con una mujer llamada Marta, la cual lo recibió en su casa y esta tenía una hermana llamada María, quien se sentó a los pies del Maestro y escuchaba atentamente su palabra, mientras Martha, se ocupaba en sus quehaceres y en muchas otras cosas. Después de ver esto, Marta reclama al maestro y le dice “¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude”, respondiendo el Maestro le dice “Marta, Marta, cuidadosa estas, y con muchas cosas estás turbada: empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada”. Si reflexionamos un poco en esta lectura nos damos cuenta de que María escogió servir a Dios.

El Señor nos pide entonces que cuidemos el tesoro que ha entregado en nuestras manos, y es por eso cuando clamemos a Él, digamos así:

“ENSEÑAME A HACER TU VOLUNTAD PORQUE TU ERES MI DIOS”

Salmo 143: 10

La paz


“Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9); pero ¿Qué es la paz? Y ¿Qué nos dice la Biblia acerca de ella? Muchos hermanos de la Iglesia aseguran que la paz es uno de los temas centrales en la Biblia, pero no únicamente de la Biblia, sino aun del mundo y de la sociedad que no conoce a Dios; basta con mirar que existe el Premio Nobel de la Paz, que es otorgado a ciertas personas que han procurado la paz entre países o en un mismo país.

Cristo vino a este mundo para librarnos del pecado y poder establecer la paz entre Dios y los hombres, así mismo entre los hombres y sus semejantes para lograr la reconciliación, pues el principio fundamental de la paz es: “…reconciliaos con Dios” que se encuentra en Segunda Carta a los Corintios 5:20 y aun de los versos 18 al 20 nos habla de cómo Cristo fue el intermediario para reconciliarnos con Dios. Por lo antes dicho vemos cómo desde el nacimiento de Jesús un coro de ángeles celestiales le alababa diciendo: “Gloria en las Alturas a Dios, paz en la tierra a los hombres de voluntad” (Lucas 2:14).

La paz es uno de los más grandes anhelos, tanto de los escritores de la Biblia, como de Cristo y sus apóstoles. La paz es fruto del amor, la bondad y la verdad de la predicación y las enseñanzas que se dan en la palabra de Dios, mientras que la guerra es fruto del odio, la envidia y la incomprensión en la que ahora vive el hombre en un camino sin Dios.

“Y éste será nuestra paz…” dice el profeta Miqueas (Miqueas 5:5), pero ¿Quién la traerá? “Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo.” (Miqueas 5:2). Esta hermosa profecía ya se ha cumplido con el nacimiento del Mesías, sin embargo, esta paz ha decaído, no por culpa de los evangelizadores o de las mismas escrituras, sino del mundo que ha rechazado el Evangelio de Salvación que ha sido anunciado por el Señor Jesucristo, sus Apóstoles y su Iglesia.

La paz con Dios es indispensable en la vida del hombre, para así transformarse en uno de sus hijos, de esta manera brotara como un fruto que al llegar su debido tiempo fructificara en grande manera trayendo consigo la paz entre las personas, los pueblos y las naciones, así como la paz individual que nos es tan necesaria para superar los conflictos y problemas que la sociedad nos va presentando día a día.

Si nosotros estudiamos, leemos y nos guiamos por la palabra de Dios, lograremos formar parte de los grandes pacificadores de quienes Jesús dijo: “Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.” (Mateo 5:9). Procurad, pues, la paz hermanos y el Dios de paz será con nosotros y nos dará la paz y la felicidad.